miércoles, 13 de enero de 2016

CONTINUANDO CON LA LINEA "AL COMPÁS DE UN TANGO"  COLOCARÉ EN ESTE BLOG UN POEMA HERMOSO  -UN HERMOSO DESVARÍO-   QUE NACE DE LA PERMANENCIA EN LA MEMORIA DE UN HERMOSO TANGO DE CARLOS GARDEL LLAMADO  "MATALA".  HAGO AL FINAL UNA RESEÑA BIOGRÁFICA DEL POEMA, DISFRÚTENLO:




-          DESVARIO –    (12)
-           


Quisiera en un momento de locura,
Tomar su cuello tibio y estrujarlo
Asido entre mis manos y quebrarlo.
Yo debiera matarla…….
Atravesar su pecho erguido y palpitante
Con una espina larga, seca y fina,
Y sentarme a mirar cómo se desangra,
Cómo se le va la vida…….
En una roja borrasca sumergida.

Llevarla luego sobre mis hombros
A un lejano campo, de hierbas florecido,
Y con madera fina, perfumada,
Hacer una gran pira y calcinarla
Ofreciéndola en holocausto a los dioses,
Sacrificarle su memoria al del olvido.
Esparcir su recuerdo, en humo convertido,
Y luego retirarme……..
Vagar sin rumbo y sin destino……
Trasegar caminos ya perdidos,
Para ir a morir en brazos del olvido.

Beber la pena en cuencos de cerámica,
En coctel de miel amarga
Con polen del panal de amarga vida,
Que corre como un tósigo maldito
En los meandros del río del destino,
Allá, en el edén de los perdidos.

Bajar luego a la sima profunda de la vida
Y ahogarme en su pantano sumergido,
Perderme en la penumbra de la noche,
Que horrenda y feliz…
desaparece a los que pisan su camino.
Y morir con su recuerdo atragantado
Entre las fauces, como un gemido.

Matarla, estrangularla, arrojarla…..
Que desaloje mi pecho malherido,
Borrarla para siempre de mi mente,
Que se pierda sepulta en el olvido.
Pero ya ven…… es inútil…..
Aunque se fue, su recuerdo sigue vivo
Y yo abrazado a él…
¡Muero por la pena consumido!




Diciembre 8 /2013  Este bello poema, que en realidad data de tiempos muy lejanos, me lo inspiró el tango “Matala”  de Carlos Gardel.  Canción que me obsesionó desde que la conocí, allá en Armenia, en el 73/74, cuando me ocupé como conductor de taxi.  El número 22 de Taxpáramo, un Zastaba del 72 era mi carro y en la guantera había una cantidad de casetes en el que sobresalía uno de Gardel en el que estaban temas hermosos como “La entrerriana” “Sólo se quiere una vez” y este tema.  Cuando finalmente entregué ese carro a su dueño,  para regresar a Buga, aunque el casete quedó en él, las canciones venían y están aún en mi prodigiosa memoria.  Tuve la fortuna de hacer amistad con Hugo Ayala, un coleccionista de música, con el que alguna vez  tocamos este tema y sorprendido de que yo conociera temas tan viejos y olvidados, los desempolvó y me grabó un casete; cómo bebimos, cuánto trago tomamos;  Ya eran los años 90 cuando garrapatié en el papel este tema, que ahora pulí y pongo en consideración de todos los que me escuchan, con gusto,  pero con el consabido temor,  pues reconozco que puede sonar agresivo; en esta época, en la que se ha ganado tanto en cuanto al respeto y al trato con los demás, sobre todo con las damas, a las que no se las debe tocar, ni con el pétalo de una rosa.

1 comentario:

  1. Muy buena esta poesía,como todo lo que sale de tu maravillosa pluma.
    ya la había oído, cuando a viva voz la recitaste, una noche allá en el bar de Carmelita Arango.el comentario del taxi en Armenia y las andanas con Hugo Ayala también me encantaron.

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